Tuesday, 14 July 2009

la inminencia del dementor (20 de mayo de 2009)

y bueno la verdad, la oscuridad persiste. Es increíble lo malo que fue el fin del año pasado y lo complicado que ha sido superarlo. Hay muchas cosas rescatables pero la oscuridad de aquellos días perdura. La nube de humo se ha disipado pero aquel olor a chamuscado y los rastros de hollín se quedan en las paredes y los muebles. Superar la muerte, las personas, su ausencia o su inminente desaparición. Y entonces te das cuenta que la soledad no era tan bonita, que si bien era cómoda es algo fría y celosa.

Quedó el miedo. La inseguridad. La ausencia de los que se fueron de verdad, el perfume de los errantes, la presencia de los 'constantes' (si es que existen tales). El hueco de la decepción. La herida del puñal. Los recuerdos de la infancia. Las instantáneas de mi memoria.

A pesar de tener mucha gente a mi alrededor por esos días estuve completamente sola, desamparada. Mi espíritu era ectoplasma errante, vivo y muerto en vida... recuerdo esos días y me estremezco... No quiero volver allá pero habiendo estado una vez el retorno es inevitable, así sea dentro de muchos años... tocar fondo. A veces siento que estoy allì todavía, debe ser el poder de mi increíble memoria que hace que recuerde cada palabra, gesto y sentimiento de aquellos días.

Quisiera maldecir al mundo con mi don para que me pudieran entender...

Tocar fondo. Conocí mi fondo y no me gustó. Sin embargo me hizo mejor persona y me ayudó/obligó a crecer. todavía no sé si deba estar agradecida de tan certero golpe o si deba maldecir mi mala suerte.

Ahora descubrí que mis dementores son la ausencia y el silencio, chupan mi espíritu, lo que queda de niña y lo ahogan. Quisiera tener la fórmula para recuperarme, pero es hora de admitir que ya soy grande y me siento como tal. Lo único que siento que es diferente es que la niña dentro de mí patea constantemente para salir a flote y cuando lo hace el arcoiris se asoma de nuevo.

he respirado tranquila últimamente, hay cosas que me ayudan a vivir como la música, las letras, las fotos y de vez en cuando otros alientos. Supongo que mi alma es terca y aunque no sepa todavía qué tengo que hacer aquí, se niega a partir todavía.

tal vez sea cobardía.

Sí cobardía de partir, de dejarlo todo... cobardía de morir. Como todo ser existencialista he considerado la muerte, el suicidio. pero soy muy cobarde y muy tonta como para intentarlo... de lo unico que soy capaz es de admitirlo.

No digo ser feliz, no lo soy, pero estoy satisfecha con lo que he logrado hasta hoy. Solo quiero algo de paz, tranquilidad, poder tomarme un té tranquila, no preocuparme porque alguien no va a estar acá mañana, no matarme la cabeza con preguntas... Solo quiero respirar y que me deje de importar tanto todo. Lo necesito.

Si tan solo mis dementores no estuvieran inminentemente plantados a las puertas de la casa de mi alma...

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Ese escrito era un borrador de hace ya casi dos meses, muy oscuro, pero bonito en su oscuridad. la inminencia del dementor persiste...

2 sorbos de té:

angelito said...

Existen momentos en la vida donde se siente claudicar pero siempre aumenta la salida por cualquier lado en que lo mires, en verdad las berrinchudas ideas a veces persisten en lograr promulgación al suicidio ante las capsulas de desespero que se presentan. Es por esta razón que cuando pretendas ver una opción de este calibre el mejor antídoto es saltar, gritar y llorar para desenredar un melindroso cliché que atora el alma. Abrazos se encuentra del carajo este post cuanta melancolía reflejas allí. Angelito.

PERUCHO said...

Hey, estuve chusmeando tu blog...muy lindo...date una vuelta por el mío si quieres. SAludos!

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